
Todavía recuerdo el último beso que nos dimos, y estoy feliz que no haya sido hace tiempo. Anterior a ese no recuerdo ni como fue, pero si recuerdo este ultimo, fue lindo, fue algo que significo mucho para mí, pues no pensé que podía besarte nuevamente. Fue tan lindo como el primer beso que nos dimos. Nunca unos besos fueron tan significativos en mi vida. El primero, el inicio de algo hermoso, el nacimiento de nuestro amor, y el último, el adiós de los dos, de nuestros labios. No es mentira si te digo que es el beso que mas recordare en mi vida, al menos hasta ahora es así. Te agradezco por devolverme esa sensación de delicia.
Como quisiera no estrellarme con la realidad. Con pena me dijiste que lo nuestro ya no podía ser. Me duele también la forma como te estas yendo de mi vida, pues seguramente a estas alturas ya no significare nada para ti, tal como lo demostraste ahora ultimo. Todo ha cambiado, y no sabes como me gustas mas ahora, pero eso ya es en vano, como dijiste, la culpa la tuvimos los dos y ahora estoy pagando la consecuencia de no tenerte a mi lado. Nos sabes como te extraño, como me gustaría hacerte reír como antes, con las historias del Nandito (cuando viajaba en un carro de ese nombre), de Buitro (las aventuras de un auxiliar de colegio), o del profe de religión en las bienaventuradas aulas de Lurigancho (así le llamaban a mi salón de clases). “Te he buscado tanto, y hoy que te he encontrado, se no hay nadie mas. Nunca he sido un santo, debo confesarlo ya, con honestidad. Fueron tantas horas, tan solo y triste, hasta que te vi. Tu llenas mi vida, tu llenas mi alma, por eso siempre quédate aquí… solo déjate amar”. Recuerdo cuando la escuchábamos juntos, te gustaba tanto. Ahora cuando la escucho, en este instante, la melodía suena como un homenaje a ti, a todo lo bien que la pasamos, mis primeros viajes al sur y la ciudad de Cañete que fue testigo de nuestro amor. Todo lo malo que paso entre nosotros queda borrado de mi mente. Solo me quedan para ti mis mejores recuerdos y te agradezco de todo corazón por haberme hecho feliz, el más feliz de todos, y por haberme regalado momentos tan bonitos, con nuestros almuerzos, con nuestras compras, con nuestros aburridos domingos, con mis historias que tanto te gustaban. Gracias por haberme querido tanto alguna vez , por mantener por tanto tiempo la condición interrumpida de nuestro amor, por creer que no había concluido, por generar la poética ilusión de que alguna vez sucediera algo diferente.
PD: Este es un mensaje que le envié hace unos días a una de mis ex. La soledad y la nostalgia hacia el amor te hacen sensible a los recuerdos, a todo lo bonito de lo que un día fue, y te hace pensar, aunque sea unos días, en un amor que ya fue, y que en el fondo sabes, que realmente termino. Me agrado verla, pero su indiferencia me hizo saber que había que dar vuelta a la página, una página que esta muchas páginas atrás, que solo la abrí por un instante , solo para darme cuenta que ya no volvería a estar con ella, y que debía cerrar de una manera emotiva pero a la vez triste. Como para pensar que si me importaste, de verdad me importaste, aunque sea en tiempo pasado.